martes, 30 de julio de 2019

I want you, I want you so bad

Apenas había terminado el informe, cuando un leve susurro fue pronunciado cerca de mi oído. Sin pensarlo dos veces, me arrastró hacia su cama y comenzó a besarme con profundidad, a cada bocanada de aire nuestros labios volvían a juntarse, persiguiéndose con ferocidad. Enredó sus piernas a mi cintura, aumentando la fricción entre nuestros cuerpos, de tal forma que podía sentir sus pechos moviéndose al ritmo de aquella situación; mis manos se deslizaron entre su ropa, desabrochando e incluso rasgando esta. Ella seguía intentando reducir el espacio entre nosotros a lo que respondí tumbandola sobre la cama para retirar por completo aquella molesta camiseta.

Comencé a tirar de la prenda desde su cintura, a lo cual reaccionó con un leve espasmo
-Tu-tus manos… están frías- Intentaba pronunciar entre caricias
-¿Ah sí?- pregunté trás dar el tirón final- Pues calientamelas

Mi boca se dirigió directamente a su cuello, besando y devorando cada parte de este; mis manos en su lugar hacían suaves recorridos por su piel. El zig zag de mis dedos sobre la parte superior de su pelvis, la agresividad con la que me agarraba de la espalda,clavando sus uñas en mi piel desnuda, pidiendo más. 

Todas estas acciones se refugiaban en un cóctel incandescente, tanto, que puedo llegar a jurar que en cualquier momento nos íbamos a derretir. Con mi boca, retiré su última prenda íntima, a lo que ella respondió con un suave quejido para después abrir sus piernas para mi, en ese momento perdí la razón; justo a la altura de mis ojos, sus muslos temblorosos intentaban ocultar su intimidad, todo su cuerpo se movía al unísono de nuestros jadeos y su boca entreabierta acompañada de aquellos ojos suplicantes fueron demasiado para mi

Mis labios se adentraron en ella, mi lengua recorría su entrada describiendo círculos lascivos, a lo que respondió con un sobresalto, pude notarlo porque intentó cerrar sus piernas, pero mis brazos sujetaban con firmeza sus extremidades, dejándola completamente indefensa

Tras unos minutos sometida a tan intenso placer, su cuerpo acabó cediendo a la lujuria, sus dedos temblorosos agarraban con firmeza mis cabellos mientras que, con las pocas fuerzas que le quedaban, marcaba el ritmo con el que yo, por decirlo de algún modo... la complacía 

Tras un leve espasmo y un fuerte gemido, su cuerpo cayó rendido y aún entre convulsiones, sus brazos se revolvían sobre las sábanas de aquella lujosa cama de hotel

No pude evitar tumbarme a su lado, el aroma de su cuerpo esparcido por la habitación me hizo suspirar, y ella se volvió para mirarme directamente a los ojos

Mi corazón palpitaba a con profundidad, mientras las yemas de sus dedos  recorrían mi mejilla. Me acerqué para besarla, sus brazos rodeaban mi cuello, pero a diferencia del anterior, este no era un beso plagado de lujuria, era un beso tierno, demasiado inocente para la actividad que había tomado lugar hace apenas unos minutos 

No pude evitar sonreír cuando sus ojos cedieron ante el cansancio, todo en ella me encendía, me encendía hasta el punto de cabrearme

jueves, 18 de julio de 2019

La sonrisa, una labor social



No sería la primera vez que me pongo a filosofar en compañía de una taza de café, no obstante, tras años de experiencias en distintos locales y un sin fin de sabores amargos que llenan las memorias de mi paladar, me he dado cuenta de que dicha acción resulta infimamente más placentera si se acompaña con una sonrisa

No hay muchas cualidades que busque en un café, salvo la calidad de la bebida y la tranquilidad de las conversaciones que llenan el lugar; el café Robin Hood no solo cumple con ellas sino que va más allá

Como bien dicen en su eslogan "alimentamos corazones" la magia de un plato no sólo se calcula con el índole de los productos utilizados, o con la mano de obra del cocinero, sino que una comida se disfruta gracias al ambiente

No voy a mentir, la magia de este sitio se debe en parte a la casualidad por la que decidí entrar al mismo, tan solo buscaba un sitio tranquilo donde poder leer una de las novelas de Arthur Conan Doyle (Las cuales recomiendo inmensamente), sin embargo la mirada afable de las dos camareras que ocupaban el lugar hicieron que por el momento la cafetería subiese algunos puestos en mi lista de lugares favoritos

Pero lo que la llevó a competir con los grandes establecimientos fue la escena que me encontré a continuación, iba a sentarme en una de las mesas del comedor, cuando me encontré el lugar rebosante de personas, una de las camareras me acompaño a una de las mesas de la barra mientras me explicaba el porqué de que todos los sitios estuvieran colmados

"Disculpa las molestias, pero a estas horas el comedor tiene una labor social" explicó con un brillo difícil de olvidar, y tras una animada conversación de apenas dos minutos se despidió dejándome con la compañía de mi libro y un café

Apenas pude avanzar dos páginas antes de que una sonrisa se dibujarse en mi cara, las conversaciones que se escuchaban de fondo, la cálida brisa de verano que se filtraba por una de las ventanas y el amargo sabor de tan insólita bebida acompañado de una lectura acorde hicieron que no sólo mi paladar, sino todo mi cuerpo disfrutase

A fin de cuentas, la sonrisa también es una labor social

sábado, 13 de julio de 2019

Hasta que te conocí

Solía estar obsesionada con gustarle a la gente, supongo que es unas de esas facetas que no cambian, las inseguridades que me caracterizaban eran fáciles de ocultar bajo máscaras y así había sido siempre... hasta que te conocí

Empecé a dejar de un lado las opiniones, las barreras sociales, los disfraces... Empezaste a convertirte en el centro de tantas horas muertas de clase y el motivo de mis sonrisas aceleradas contra la almohada

Me arrastraste a tu pequeño juego sugerente y aún sin saber las reglas me lancé a jugar. Porque tratándose de ti nunca supe decir que no

Sigo sin creerme que hayan pasado tres años de esto

Era curioso como tus ojos se asemejaban tanto las aceleradas calles de Madrid, quizás por la facilidad de perderse o quizás por la necesidad de, de vez en cuando, desconectar recorriendo ambos

Y es que al igual que tu rostro, tu torso, tus labios y tu pelo, cada vez que te miraba descubría una nueva arista al igual que lo hago ahora caminando por esta extensa ciudad

Supongo que era porque ambos compartiais esa extraña relación, esa en la que sientes tan de cerca aún si llegar a conocer todos sus entresijos

Recuerdo con cariño todas las calles que hemos recorrido juntos, aquellas que se extendían tanto como Alcalá o esas tan reducidas en las cuales me paraba a besarte. Me es imposible no pensar en ti cuando me paro en los puestos del Retiro o paseando por el rastro en busca de una nueva adquisición para mi biblioteca

Porque me era tan difícil discutir contigo como alejarme de aquel lugar

Y eso era una de las cosas que más me molestaban

domingo, 7 de julio de 2019

Oda a una amistad efímera

En la escritura siempre han existido palabras prohibidas, palabras inefables que, por la complejidad de su significado, resultan imposibles de definir

Hace apenas dos días he caído en que amistad es una de ellas, una de esas dichosas palabras que te hace dar vueltas y vueltas sobre un folio en blanco antes de rendirte ante los sentimientos que estás conllevan

No obstante, si de amigos se trata debe, por no decir tiene, que existir un denominador común entre ellos. Mis limitadas experiencias y la reflexiva forma de ser que me caracteriza se juntan como respuesta para hayar la variable que define la ecuación de la amistad

Porque al igual que el humo de nuestros incontables cafés se condensan en sonrisas nostalgicas, también debe de existir un numerador común al por qué de mis pensamientos

Porque estos sentimientos de añoranza no se pueden justificar con un simple "me cae bien" o "quedamos a menudo" y porque sencillamente tiene que existir una explicación a este mar de emociones que me transmiten tus sonrisas

Porque los recuerdos latentes de dos personas y las palabras camufladas tras una charla ahora son meras memorias de lo que alguna vez fuimos

Porque a pesar de mis esfuerzos, a pesar de la insistencia, a pesar de las escasas discusiones y los silencios que colman nuestra relación, he llegado a la conclusión de que para mantener algo tan insólito como es la amistad hacen falta dos personas

Probablemente ya lo expuse en su momento, pero créeme cuando te digo que si dos personas luchan por una misma causa, cualquier victoria es posible

Y eso es lo que extraño, las victorias que nos unen y los gestos que te contradicen, las miradas confiadas y las bromas que ocultan las verdades presas que nunca, nunca, tendremos el valor de excarcelar

miércoles, 26 de junio de 2019

El retrato robado

Y una vez más, aquel sentimiento de desasosiego se apoderó de mi, los pasos con los que me desplazaba eran vagos, torpes, como habían sido toda mi vida. No obstante, necesitaba llegar a casa y fundirme con la almohada... Era la única forma de deshacerme de las cadenas que arrastraban los últimos meses

Mientras aceleraba el rirmo, entre los recuerdos de las broncas de mi jefe y las charlas superficiales de mis compañeros, suspiré

Caminaba por aquel lúgubre lugar de las afueras de la ciudad, al cual difícilmente se le podía llamar calle

Mis manos desnudas se ocultaban en el vacío de mis bolsillos, la noche era fría y el ambiente cargado de humedad hacía que mis piernas temblasen

Me dispuse a cruzar la esquina del callejón, cuando una voz ronca interrumpió mis mohinos andares

"La cartera o la vida" Pronunció

"¿Y por qué no ambas?" añadí

"¿Te crees que esto es una puta broma?, no intentes joderme" contestó furioso

Volví a suspirar, la tibia luz de la farola situada a pocos metros no era suficiente para distinguir el rostro de mi agresor, sin embargo me fue fácil imaginar su cara al oír mi respuesta

"Insisto, por favor... Quedate con ambas"

Tras unos segundos de desconcierto, el sonido metálico de una navaja atravesó mi estómago, no pude evitar sonreír ante tal acto, mientras mi cuerpo desfallecia sobre el suelo de la calle

Pude sentir una mano palpar mis vaqueros, pero no encontraría dinero alguno. Mis bolsillos, al igual que mi vida se encontraban desiertos

Mientras mi respiración se entrecortaba por el dolor, el agresor deslizó un trozo de papel de entre mis prendas, me pregunto que podría haber encontrado que tuviese valor para él

Tardé unos segundos en darme cuenta, y antes siquiera de que pudiese sostenerme en pie, el ladrón comenzó a correr, atravesando la calle

Con las pocas fuerzas que me quedaban empecé a caminar, mi mano sostenía con fuerza la herida, como si aún tuviera ganas de luchar, aunque ¿Acaso no lo había hecho siempre por ella?

Me paré en medio de la carretera, mi cuerpo apenas respondía y mis sentidos se iban difuminado. Antes de desfallecer pude oír el fuerte ruido del claxon de un coche, mientras una intensa luz se acercaba velozmente hacia mi posición

Cerré los ojos y antes de sentir siquiera el chasis del vehículo, pensé en ella, en su retrato plasmado sobre aquella foto que se escapaba entre las oscuras calles de ese barrio

Es curioso, el motivo por el que aún no me había quitado la vida, fue lo que terminó acabando conmigo

Y con una lágrima me despedí, me despedí de su sonrisa, de sus profundos ojos castaños y de sus recuerdos, que vagamente se desvanecian entre la sangre que brotaba de mi abdomen

viernes, 7 de junio de 2019

El conejo desaparecido



Existen muchas formas de practicar la docencia, algunos profesores prefieren usar las horas de clases para limitarse a eso, a dar clase, otros aprovechan las asignaturas para enseñar nuevos métodos de estudio o conectar en profundidad con los alumnos, no obstante, nunca me imaginé que uno se ellos hiciese un scape room

Recuerdo la primera vez que se sacó el tema, pasó desapercibido entre los modal verbs y la voz pasiva, pero Clara, nuestra profesora, atesoró la idea

También me acuerdo de aquel día, cuando llegamos al aula y las paredes y puertas estaban decoradas con un cartel que decia: "Missing Easter rabbit", ahí es cuando nos dimos cuenta de que la siguiente clase de inglés iba a ser diferente

Llegó el día del scape room, se podia ver a los equipos trabajando nerviosos por encontrar el premio que se ocultaba entre las cuatro paredes del aula taller, era un ambiente de competición sí, pero también de trabajo en equipo y sonrisas... Muchas sonrisas

Pero lo mejor de todo esto no fue el "dulce" premio que acompañaba a la actividad, o el hecho de que una profesora se hubiera tomado tantas molestias para que, con las pruebas, fuésemos preparados para el examen; lo mejor sin duda alguna fue ver a los alumnos riendo y hablando de sus hazañas en del scape room... En inglés

jueves, 23 de mayo de 2019

Crisis de un escritor

Últimamente me resulta imposible escribir nada decente, las palabras que antes emanaban como cascadas ahora se han convertido en terreno árido para el lenguaje, no obstante me sigo obligando a escribir... como ya dije una vez, soy una masoquista

Los preciosos textos que antes ocupaban las entradas de mi blog se han convertido en meras declaraciones de mi pésima actitud, la sonrisa con la que antes tecleaba cada signo de puntuación se ha vuelto un cóctel de ceños fruncidos y fuertes suspiros, cuyo consumo resulta exasperante

Crisis de un escritor, lo llaman algunos; cenizas de lo que alguna vez fui, afirmo yo, pero ¿Acaso me esperaba algo distinto?, ¿Como puedes confiar en que los demás te aprecien si dedicas tu vida a soportarte?