jueves, 10 de mayo de 2018

Me faltan palabras...

Repetitivo diario


Me faltan palabras, siendo más específica a mi vida en general le faltan palabras, nadie puede hablar sin palabras y sin embargo me duele la garganta de escupir tantas gilipolleces; nadie puede escribir sin palabras pero yo misma tomo el papel de verdugo cuando me obligo a teclear la siguiente oración

Tick Tick Tick, el sonido de la tecla de retroceso se clava en mi cerebro como el eco de una gota de agua impactando contra el suelo, mis dientes resbalan unos con otros,  produciendo un chirrido insoportable y mis ganas de estrellar el jodido ordenador contra el suelo aumentan cada vez más, tan al borde de la ira estoy que mi respiración se vuelve mas profunda y mis dedos comienzan a temblar, apenas me faltan cinco palabras para acabar el párrafo

Oraciones, me faltan oraciones, siendo más específica a mi vida en general le faltan oraciones, nadie puede hablar sin oraciones y sin embargo me duele la garganta de escupir tantas gilipolleces; nadie puede escribir sin oraciones pero yo misma tomo el papel de verdugo cuando me obligo a teclear el siguiente renglón

El vacío de las palabras con las que redacto este párrafo me llena, un mar negro como la misma pez se abre camino en mi mente, haciéndome vomitar inspiración, la cual apenas puedo contener entre mis dedos. Ahora sigo escribiendo por pura inercia, mi única salida convertida en una acción tan plástica como el resto de mis aficiones. El sonido perteneciente a las teclas se refleja ahora en cada movimiento que hago, el ruido a mi alrededor desaparece dejándome esta psicótica melodía que penetra cada vez mas en mi cerebro, haciéndome repetir párrafos y párrafos y el ruido a mi alrededor desaparece dejándome esta psicótica melodía que cada vez penetra mas en mi cerebro haciéndome repetir...

Párrafos, me faltan párrafos, siendo más específica a mi vida en general le faltan párrafos, nadie puede hablar sin párrafos y sin embargo me duele la garganta de escupir tantas gilipolleces; nadie puede escribir sin párrafos pero yo misma tomo el papel de verdugo cuando me obligo a teclear el siguiente...










viernes, 4 de mayo de 2018

Cigarro de media tarde

Pasajero diario:

Es curioso, ahora que intento pasar página en mi vida son varias las personas que me lo ponen más difícil que yo misma. Siempre he sido auto-destructiva, lo admito, pero nunca he intentado hacer daño a nadie directamente; por otro lado esta clase de personalidad implica una sensibilidad fuera de lo común en cuanto a acciones de otros se trata

Lo que para unos puede ser una broma inocente como cambiar mi fondo de pantalla a mi me afecta veinte veces más, y supongo que esta es una de las actitudes que no cambian con el tiempo. Desde que intenté empezar a cambiar, a quererme un poco, la balanza de relación social ha disminuido a pesar de que el cariño propio haya aumentado.

Las personas tienen una forma muy curiosa de probar a los demás, si son amables se les pisotea hasta que estos se quejen... o hasta dejarlos inconscientes, si son generosos se les pide cada vez más hasta que se nieguen... o no tengan nada más que ofrecer, si son inocentes se les trata como imbéciles hasta que dejen de serlo, y parte de la inocencia se incluye en la confianza hacia los demás

Cuando digo que una persona realmente me importa significa que da igual lo mucho que me pise, lo mucho que me pida o lo mucho que me corrompa, siempre la seguiré consintiendo, siempre seguiré diciendo que sí, porque no quiero molestar a nadie, porque una vez te pierdes a ti misma prefieres no perder a nadie más, por mucho que cueste que se queden, por mucho que te exijan y aunque ni siquiera sea un cariño correspondido

Muchas veces he dicho que mi fe se basa en los individuos, en las personas, y creo que es así porque soy dependiente de ellas, cada persona es un universo propio y no hay nada que me haga más feliz que, que me abran ese mundo interno. Pero no todas lo hacen, desde que dejé de comportarme como una psicópata desalmada cuyo único objetivo era conseguir lo que quiere, cuando quiere y como quiere, desde que dejé esa fachada que protegía a la niña sensible que llevo dentro me siento muy vulnerable.

Porque detrás de todas esas cartas de odio había un mensaje de socorro, porque en el fondo, debajo de la máscara que cubre mis inseguridades hay alguien que sigue creyendo que si lo das todo por una persona, ella lo hará igualmente...

Desde que tuve edad para empezar a pensar por mi misma, los problemas de fe acompañados de grandes decepciones se han vuelto parte de mis estrechos horarios, antes de creer en mi misma siempre voy a creer en los demás, en mis amigos, en mi familia, o siquiera en conocidos a los que guardo un aprecio especial

Porque espero que en algún momento encuentre a alguien que haga lo que yo, que lo de todo por sus creencias, y por si no lo sabías querido lector, mis creencias eres tú

lunes, 30 de abril de 2018

Un laberinto llamado Madrid

Nunca me ha gustado caminar, pero a veces la falta de inspiración te obliga a salir a la calle y caminar para encontrarla.

Es un extraño juego de escondite que se oculta tras el punto ciego del autor, el mismo punto ciego que inconscientemente te hace repetir el párrafo anterior. En toda obra hay un mensaje escondido, un mensaje de auxilio creado por el mismo escritor que irradia de interés hacia la persona que lo lee

Salir a la calle siempre me ha parecido una acción muy fría, tan fría como la actitud con la que las personas solitarias como yo llenan Madrid. He de admitirlo, las comas son mi punto débil a la hora de escribir.

Puedo pasear varios kilómetros seguidos para encontrar una fuente que me inspire y siempre pienso, si en este no encuentro a la susodicha, al siguiente lo haré, pero el el cansancio de mi cuerpo al sentir las corrientes de aire contrarias a mi paso son las que me obligan a sentarme y escribir

Los escaparates de las tiendas ocupan las calles como espejos gigantes y cada vez que los miro veo mi reflejo cansado plasmado en ellos, observo los coches y las personas, aunque soy totalmente incapaz de recordar alguna. Supongo que mi cerebro es incapaz de asimilar las situaciones cotidianas

Las calles de Madrid se vuelven más estrechas, como queriendo llevarme a algún sitio, mis piernas comienzan a doler ya que me había dejado la tarjeta de metro en casa, cuando finalmente llego a donde me quería conducir, un concierto de jazz, en pleno centro de colón, me siento a escuchar replanteandome si mi querida ciudad tenía la intención de traerme aquí desde un principio

Según lo pienso comienzo a darle vueltas y vueltas, nunca he creído en el destino, pero llegar a ese concierto pasó de ser una coincidencia a algo inevitable, si esto es a lo que llaman destino, creo que podría llegar a creer en el

jueves, 26 de abril de 2018

Relaciones a distancia



Querido diario:

Si existe un juego peligroso en este mundo, ese es el amor, y dentro de todas las cartas que este tiene, la peor maza que te puede tocar es enamorarte de alguien a quien no puedes tocar, a quien no puedes sentir, a quien no puedes abrazar...

Permiteme que presente a Fran, un chico asturiano que vive en Sevilla, un poco alocado y a veces puede parecer un ser completamente insensible, pero por alguna extraña serie de circunstancias del destino... acabé enamorándome de él

Hoy, 26 de abril, es la tercera vez que cancela un viaje a Madrid, un viaje para verme y bueno... mejor escribiré por aquí la carta que nunca le llegaré a enviar:



Como explicarlo, en cierto modo entiendo perfectamente que no puedas venir, créeme lo entiendo, nunca me voy a cansar de esperarte pero no se cuantas veces planeas romperme el corazón

Quiero decir antes has mencionado que podría pasar cualquier cosa con las peleas de mis padres, y que como influyen en mis salidas a la calle mejor esperabas y venías en otro momento, pero llevo planeando este encuentro desde el día que me lo dijiste

No tenía por qué ser una hora y media, en cuanto me mandaste aquel audio diciendo que si te podía ir a buscar a la estación lo primero que hice es hacer todo lo posible para tener esa hora libre y poder ir a buscarte

¿Que quiero decir con esto?, me da igual que vengas en mayo, en abril o en septiembre, lo que ya no puedo soportar más es que mi corazón se haga la ilusión de verte y digas que no en el último momento, repito me da igual que tardes, si he esperado 7 meses por que no otro más, lo que sucede es que ya son varias las veces que esto pasa y son varias las veces que lo has cancelado a última hora, al igual que son varias las noches de insomnio en las que pensaba si yo podía hacer algo

Puedo soportar lo que sea, lo que no aguanto, por decirlo de algún modo, es sentirme de esta manera, de estar tan feliz porque por fin voy a ver a la persona que amo y de repente nada, me quedo con las manos vacías. Me siento impotente, muy impotente porque mi parte racional entiende que la economía es un aspecto a tener en cuenta antes de un viaje, lo que no entiendo es como puedes hacerme sentir tan, pero tan mal cuando lo cancelas apenas 24 horas antes

No quiero que te sientas culpable, tan solo intento ser franca, no se como explicarte que una pequeña parte de mi se imaginaba que esto iba a pasar, no se como decirte como me siento ahora

Me cabrea si te soy sincera, porque no puedo hacer nada. pero mientras que yo estoy literalmente escribiendo esto entre lágrimas y siendo incapaz de llamarte por los sollozos, tú estés de compras con tu hermana, no es tu culpa, ni mucho menos, lo que me molesta es que soy incapaz de poder estar físicamente con la persona que amo

Duele créeme, duele como solo un amor sincero sabe doler, y antes de que preparemos nada para el 25 de mayo prefiero empezar a prepararme emocionalmente para la próxima vez que esto suceda. ¿Sabes cual es la fuerza más destructiva del mundo? El arrepentimiento, me arrepiento de haberme hecho ilusiones, pero no puedo dejar de quererte y joder eso me saca aún más de quicio

Solo quiero que entiendas como estuve las otras veces, como estoy ahora y como estaré la siguiente vez que vuelva a pasar, porque te quiero demasiado para dejar de creer que vendrás, pero mi parte racional grita que siempre puede pasar, porque al igual que te mienta por teléfono y diga que no pasa nada, que lo entiendo; no es algo que dependa de ti, el no hacerme ilusiones falsas si lo hace

Y puede que todo esto suene como una acusación, pero no lo es, no lo es porque así es como me siento, y que sepas que si de tiempo se tratase sería capaz de esperarte, pero en cuanto a sentimientos, el llegar a querer a alguien de esta forma... No sé si me volveré a enamorar

Espero que lo entiendas y al igual que yo te doy todo el tiempo que me corresponde espero que tu me des un poco del tuyo para, en lugar de pensar "Joder, que texto más largo", ni siquiera te molestes en mirarlo y seas capaz de volver a enamorarme como haces siempre, antes que eso pase, quiero que lo leas, reflexiones y de una puta vez comprendas todo por lo que pasó cada vez que esto sucede

Te quiero, no lo olvides... Nunca


Porque no se por cuanto tiempo más podré hacerlo




martes, 24 de abril de 2018

Cigarrillo de cumpleaños

Nuestra amistad es como el tabaco, o al menos de eso ha ido todos estos años...

De probarnos el uno al otro, de eso ha tratado siempre, de sal, de heridas, de cicatrizar las quemaduras detrás de cada problema
De silencios, como los que hacemos al fumar, de crear huecos entre las palabras para que el aire las pueda llenar
De no aguantarnos, en ciertos momentos, como cuando te cansas de fumar pero sabes que tarde o temprano volverás a hacerlo
De humo, cortinas de humo con las que tapamos el dolor, sigue ahí pero si no lo ves no duele tanto
De eso trata ¿verdad? De prometernos la vida en lo que dura una calada... o prometernos la calada, que más da

Porque tú y yo sabemos que pocas personas entienden lo nuestro, esta relación tan compleja, tan gélida... Si alguna vez tienes un poco de frío, ven, siempre habrá un espacio para ti en mi infierno

Porque para que está la vida si no es para fumarmela contigo
Porque para que esta el fumar si no es para vivirlo contigo

Feliz Cumpleaños

Memorias de medio relato

Frustrante diario:

Una suave melodía introduce la noche.

Me encuentro en medio de un campo de batalla entre la falta de inspiración y las ganas de escribir, de cara a las decenas de papeles que se amontonan en suelo de mi cuarto y los centenares de ideas desechadas, cuya suma ha conseguido darme como única recompensa un amargo dolor de cabeza. Tratando de convencerme a mí misma de no cambiar el párrafo anterior decido continuar, decidido dejar de buscar el relato perfecto y simplemente disfrutar con lo que voy a escribir.
Porque ya no me voy a molestar en buscar un hermoso y llamativo título como suelo hacer, y no voy a narrar más usando esas palabras tan cultas puestas al azar en cualquier lugar del texto con el único objetivo de adornarlo. No me voy a molestar si quiera en tratar un tema profundo como el amor o la vida, porque eso sería limitarme a teclear y no tengo intención alguna de llenar con palabras vacías este escrito.

Voy a escribir por una razón, al menos la única que conozco, y es que no hay mayor sensación de paz que cuando me siento en frente del ordenador y dejo que mis pensamientos fluyan, filtrándose entre cada grieta de mi mente e intentando sobreponerse a las limitaciones del lenguaje. Esta soy yo tratando de definir el concepto “inspiración”, mientras, la canción de piano “Saturday morning” marca el ritmo con el que mis dedos se dejan caer sobre las letras del teclado y las lejanas gotas de lluvia se pegan al cristal, expectantes de cual será mi próximo movimiento. Porque por primera vez en mucho tiempo escribo de forma libre, sin molestarme en la adecuación, la coherencia o cohesión de cada párrafo, sin pararme a pensar a quien voy a dirigir mi obra y sin saber si quiera si alguien más va a leer esto, escribiendo para mí, llenando mis pulmones de aire y dejándome llevar por cada idea que se cruza entre mis dedos, porque tan solo quiero empezar a disfrutar de las palabras.

En cierto modo la escritura es un medio de escape, una forma de evadir por completo de la realidad, de darle la vuelta y pintarla con todo tipo de oraciones; es una manera de conocer a alguien, su forma de ver la vida o lo que le mantiene despierto por las noches. Desde hace unos años la escritura se ha convertido para mí en una especie de religión particular, pero en este arte sucede que no siempre se dice lo que se cree que se está diciendo, como se cree que se está diciendo. El texto posee una especie de punto ciego, siempre hay “algo” que se escapa a su autor, y ahí entras tú, el lector, una obra no se valora por el número de caracteres o por los tecnicismos utilizados, cualquiera puede juntar palabras, es el receptor quien toma el papel de juez y el que marca la diferencia entre una historia y una anécdota.
Supongo que le estoy dando demasiada importancia a un mismo tema, cuando cumples cierta edad, imperan sentimientos como el sentido común, la responsabilidad o el autocontrol, por lo que en unos años estos relatos en lugar de pensamientos se convertirán en simples memorias. Por otro lado, ser adulto no implica tener que destruir las barreras que has creado, en cuanto a palabras se refiere la vida está plasmada en ellas desde que nacemos.

La escritura, muchas veces, es como un caballo de carreras que aún no conoce jinete, se doma en base a la experiencia y el tiempo, no conozco a nadie que pueda narrar una novela de aventuras sin haber salido de su casa, tampoco creo que alguien sea capaz de escribir sobre sentimientos si no ha tenido tiempo para vivirlos.
Aunque existen también jinetes impacientes, que quieren domar las palabras a base de fuerza. A escribir se aprende escribiendo, es una acción que se aprende repitiéndola, al igual que cualquier otra y por lo que no se puede apresurar de ningún modo.
Para mí, un buen escritor es quien le cuesta encontrar las palabras adecuadas a la hora de escribir, aquel que es incapaz de decir por completo lo que piensa, u omite frases por simple orgullo. Es esa persona que confunde la imaginación con los pensamientos y, mediante palabras, da lugar al termino ficción. No existe escritor alguno que no sea exigente consigo mismo.

Aún recuerdo la sensación de la primera vez que leí una novela, como las palabras traspasan directamente del libro a mis ojos, olvidando por completo lo que me rodeaba y sintiendo cada punto y coma como si fuese el primero, una sensación de calor, como si me sumergiese por completo en la historia y diese la vuelta a la realidad. La misma sensación que cuando escribí mi primera redacción, como mi mano se deslizaba con torpeza sobre el cuaderno, como ensuciaba de tinta el papel a cada movimiento y como intentaba con torpeza unir las palabras de una frase con las del párrafo anterior.

Esto es lo que he intentado explicar durante todo el escrito, las sensaciones, los sentimientos y todo aquello que generan las palabras es lo que las hace únicas. También es cierto que son un arma poderosa según el uso que las des, unos prefieren utilizarlas para que la bonita imagen de un paisaje perdure en su memoria, otros les dan forma narrando acontecimientos pasados, para que nunca caigan en el olvido. La gran mayoría las juntan para crear aventuras, misterios, o simplemente ordenar las ideas de su cabeza mediante hojas de papel; una pequeña minoría se limita a hacerlo por diversión, para contar historias simples y entretener a quien quiera que las lea.

Como ya dije antes las palabras lo son todo, podría pasarme horas enumerando los distintos tipos de escritura que existen o todos los grandes autores que han formado parte de este mundo llamado literatura. Sin duda me encantaría desarrollar aún más este concepto, pero supongo que hay cosas que se transmiten mejor en pocas palabras.

Carta Venidera

Querido diario del futuro:


No voy a comenzar esta carta con un hola, al igual que tampoco usaré palabras dulces ni daré buenos consejos, porque tanto tú como yo sabemos que somos realmente malos cumpliendo lo que decimos, supongo que esta es una de las cosas que nunca cambian a lo largo de os años…  a veces podemos ser la persona más indecisa del mundo, pero aun así siempre he estado segura de ti, segura de mí, segura de nosotras

Sigo buscando por todas partes una meta a seguir, y creo en eso consiste vivir, no en marcarse un objetivo y perseguirlo sino en contemplar todas las posibilidades que te ofrece la vida y disfrutar de ellas. Lo sé, somos impulsivas e irracionales, nos dejamos llevar por la primera idea que se pasa por nuestra cabeza, pero si hay algo bueno que tenemos es que sabemos meditar, sigo escribiendo cualquier historia que se pasa por mi cabeza y sigo disfrutando de la música antigua tanto como lo haces tú ahora

Cuando escribimos nuestras fantasías tememos que se hagan realidad, al igual que cuando amamos a alguien tememos perderle, sin embargo, no puedo dejar de escribir… y por lo tanto no puedo dejar de amar, y ese es un tema importante ahora, no para mí, tanto si estoy con alguien como si no, no es algo que deba plasmar en esta carta. Sé perfectamente la de veces que te han roto el corazón, lo poco que crees en el amor y que apenas te quedan lagrimas para derramar, pero también sé el amor es algo inevitable en el sendero de la vida, y menos en ti, la persona más sensible que conozco, aunque no lo quieras admitir pedazo de cabezota…

A veces recuerdo todo lo que has cambiado en un año, todas esas importantes decisiones que tanto tu como la gente que te rodea a tenido que tomar, esas noches con la fina compañía de una hoja metálica, esos sueños rotos, llenos de plegarias, esas oraciones vacías, y todas esas sonrisas que ocultaban corrientes salinas de la noche anterior. Todos esos jueves por la tarde, en la que ibas a una oficina llena de desconocidos para que te etiquetaran según lo que ellos pensaban que sucedía, y bueno luego estaban ellos... aunque mejor lo dejamos para otra occasión

Pero tú lo superaste todo, sé que un corazón roto más de una vez es difícil de arreglar, pero confía en mi si te digo que tus sonrisas sinceras y tus pequeños “¿estás bien?” que le dedicas a cada persona de ojos caídos es lo que hace que sigas adelante. Porque la amabilidad y la dulzura no te hacen débil sino única. No es malo mirar atrás y llorar como hago ahora, y es que cuando uno sacude el cajón de los recuerdos, son los recuerdos los que terminan sacudiéndole a uno

Sigue adelante con esos ojos determinados que tanto me gustan, te aseguro que se vienen millones de aventuras más, no te quedes en el pasado ni vivas en el futuro, sigue el horizonte, es ahí donde te encontrarás realmente

Y recuerda, todos somos el secreto de alguien